Vídeo con look de cine.

Vídeo cine cámara look
Una pequeña cámara HDSLR adquiere un aspecto más profesional y más parecida a una cámara de cine al añadirle algunos elementos funcionales como: follow focus, matte box etc. También la imagen de vídeo puede parecerse más a la imagen de cine teniendo en cuenta algunos aspectos.

Desde niños, estamos acostumbrados a ver películas realizadas en película cinematográfica, por eso, cuando nos ponemos a hacer grabaciones o cortometrajes en formato de vídeo, notamos que la imagen obtenida es distinta a aquélla, más nítida y dura, y, por lo general, nos gusta menos. Esta diferencia en la calidad o apariencia de la imagen se debe a distintos motivos:

 

Diferencias entre la imagen de cine y la de vídeo.

 

  • En cine, la exploración de la imagen es progresiva, todo el fotograma es expuesto a la vez. En vídeo, en cambio, es entrelazada, es decir, se registra por campos.
  • En cine, al ser el tamaño del fotograma mayor que el sensor de la cámara de vídeo, se tienen más opciones a la hora de optar por distintas profundidades de campo. Es común hacer enfoques selectivos para influir en la atención del espectador, por lo que, a menudo, se dejan fuera de foco los fondos u otras partes del eje longitudinal de la imagen.
  • La tasa estándar de fotogramas en cine es de 24 fps. En cambio, en video es de 25 fps en zonas con el sistema PAL y de 30 fps en las que tienen el sistema NTSC.
  • A la hora de exponer la imagen sobre el soporte, en cine se tiene una mayor latitud o rango dinámico que en vídeo. En este último, al ser la escala más reducida, la imagen obtenida es más contrastada, más dura.
  • La imagen de cine se obtiene mediante un proceso fotoquímico, y la de vídeo con uno electrónico.

Los dos medios, más cercanos que nunca.

 

En la actualidad, la lista de elementos que intervienen en la diferente calidad de las imágenes capturadas en ambos medios se está reduciendo. Por ejemplo, la exploración de la imagen de vídeo se está generalizando como progresiva. El tamaño del sensor de una cámara HDSLR de fotograma completo, o full frame, es similar al de un fotograma de cine de 35 mm. La tasa de 24 fotogramas por segundo es común poder utilizarla en cámaras de vídeo. El formato de pantalla se ha generalizado a la proporción 16:9… Esta tendencia a la igualdad entre ambos medios conduce a la obtención de imágenes de una calidad cada vez más parecida.

De hecho, y ciñéndome ahora solo al ámbito profesional, gran parte de la producción cinematográfica es rodada, hoy día, con cámaras de vídeo.

 

Procedimientos para maximizar ese look de cine.

 

–Exploración progresiva con una cámara que la ofrezca.

Cine vídeo cámara look
La Panasonic AG DVX-100 supuso una revolución cuando apareció en el mundo DV como la primera cámara en realizar escaneado progresivo (como hacen las cámaras de cine) entre otras característcas.

–Cámara con sensor de gran tamaño.

Una HDSLR posee un sensor de tamaño similar a un fotograma de 35 mm. Esto nos permitirá tener mucho juego con la profundidad de campo.

–Enfoque selectivo.

vídeo parece cine
Con apertura de diafragma de 2,8 en el Zeiss manual se puede destacar bien a la actriz sobre el fondo desenfocado (En la imagen Marisa Manso en «Una de nosotras»).

La distancia que está enfocada en la imagen (profundidad de campo) depende, entre otros factores, de la abertura de diafragma elegida. Con una cámara convencional hay poco juego o nada para esto, pero con una HDSLR podemos abrir con generosidad el diafragma para reducir esa profundidad de campo y hacer sobresalir a nuestros actores sobre el fondo desenfocado (llamado usualmente con el término japonés “bokeh”). Para ello, debemos abrir bien el diafragma (f/2,8 es una buena elección).

Cuando hemos elegido la abertura de diafragma que deseamos para lograr esa restringida profundidad de campo, debemos conservar la exposición correcta compensando con la sensibilidad ISO, disminuyendo la intensidad de la iluminación y, sobre todo, utilizando filtros de densidad neutra (filtros ND). Al colocar un filtro ND delante del objetivo, podemos reducir la cantidad de luz que entra por él, facilitándonos conservar esa deseada abertura de diafragma. Los filtros ND más recomendables son los variables. Estos permiten, al contrario de los fijos, elegir el grado de filtraje de la luz.

En fotografía es básico compensar las distintas aperturas de diafragma con, también, diferentes velocidades de obturación.

–No poner una velocidad de obturación por encima de 1/50 o 1/60.

La regla dice que hay que elegir una velocidad de obturación de valor doble a la tasa de fotogramas por segundo. Es decir, a una tasa de 24 o 25 fps le corresponde una velocidad de obturador de 1/50. De esta forma el movimiento se reproduce de una forma ni demasiado detallada ni demasiado suave.

–Utilizar objetivos o lentes de distancia focal larga (teleobjetivos).

Estos objetivos reducen la profundidad de campo. Al contrario que los objetivos gran-angular, que logran enfocarlo casi todo.

Hace un tiempo, en cine se hacía uso de profundidades de campo grandes (Orson Welles, por ejemplo), pero a medida que el cine cumplía años (o películas como cumplía el famoso crítico de cine Alfonso Sánchez), el gusto ha ido decantándose por imágenes con enfoques más selectivos.

El descubrimiento del Cinemascope a mediados de los cincuenta del siglo pasado, contribuyó, debido al gran tamaño de pantalla, a que se dejaran los fondos desenfocados con el fin de resaltar lomás importante.

–La iluminación.

Una buena utilización de las luces y sombras es crucial para lograr un look de cine. La luz debe modelar y ofrecer una amplia escala de luminancia entre el punto más claro y el más oscuro de la imagen. Un foco encima de una cámara, igual que un dispositivo de flash, produce una imagen plana, sin matices ni gradación. Por este motivo, debemos colocar las luces en un ángulo variable con respecto a la cámara con el fin de modelar y crear una gradación. Si dirigimos un haz de luz desde un lado de un actor, lo va a modelar, va a revelar su forma y volumen, pero el otro lado del mismo actor quedará demasiado oscuro. Por eso, lo habitual, aunque en arte no hay reglas fijas, es rellenar ese lado demasiado oscuro con una luz más débil que la primera, ya sea a través de un reflector o con otra lámpara.

Existen formas más naturalistas de iluminar. Un buen ejemplo de ellas es la que llevó a cabo el gran Néstor Almendros (IMDB) (Cinematographers) El oscarizado director de fotografía solía iluminar con mucha economía (algo que también hizo otro grande de nuestro cine, el zamorano Luis Cuadrado (IMDB) (Cinematographers). Basaban su iluminación en las fuentes naturales de luz y, cuando añadían alguna fuente supletoria, intentaban justificarla, es decir, tenía que seguir la lógica de la fuente de luz principal.

En este vídeo podemos saber algo acerca de cómo Néstor Almendros iluminó la película «Días del cielo» (Days of heaven, 1978). (Se pueden seleccionar subtítulos en español).

En la variedad está el gusto se suele decir, por eso, y afortunadamente, existen muchos tipos distintos de historias, de géneros cinematográficos y no se puede hablar de maneras universales de iluminarlas.

–Mover la cámara como en Hollywood.

La utilización de accesorios que permitan movimientos de cámara, como deslizadores o sliders, estabilizadores, grúas…, también suman a la hora de conseguir imágenes más parecidas al cine.

–Grabar con poca información de color, o “preset” neutro.

De esta forma se tiene juego para poder personalizar la colorimetría en postproducción.

–Utilizar bien el lenguaje del cine.

Es posible que sea lo más importante de todo. Los diferentes tipos de plano, de movimientos de cámara, de escenificación (blocking en inglés). El ritmo del plano, de una secuencia, del total de la película. El guión y el montaje… Todo ello forma un lenguaje complejo que hay que conocer y dominar.

 

 

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